2.11.12

Cada mirada de tus ojos
es una flecha que se clava directamente en los míos,
cada roce de tu piel
es una espada que me corta y me hace sangrar,
cada vez que paso a tu lado
-y huelo tu aroma-
es como un golpe en el estómago que me deja sin respiración
y cada palabra de tu boca
es como una bofetada en mi cara y mi espíritu.
Si así es que tus ojos,
tu piel,
tu aroma
y tus palabras
me son tan perjudiciales...
sabe Dios cómo serán tus besos.

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